Es un blog nuevo, por tanto viene con frescura, lleno de sinceridad, con comentarios llenos de vida, sin intención de convencer a nadie, pero sí de hacer pensar.
domingo, 23 de abril de 2017
Adentrarme hasta lo más interior de mi ser
Me ha hecho alguna pregunta directa pidiéndome permiso.
He pasado un tiempo bastante mal. Un nuevo brote de la depresión; la activación de un montón de enfermedades que han venido a la vez; anemia; ......
No vale la pena seguir.
El caso es que me ha puesto deber para el próximo encuentro.
He de llegar a lo más interior y averiguar quien soy.
Fuera todas las capas que a lo largo de la vida he ido poniendo para defenderme de los demás. Para aparentar una persona distinta a la que soy desde mi nacimiento.
Quién soy?
Tengo que ponerme en serio. Creo que saberlo me va a hacer mucho bien.
De momento no voy a decir nada aquí.
El motivo de este comentario es porque me parece que caminamos sin conocernos porque hemos ido añadiendo capas con el tiempo, sobretodo para
a sentirnos amados.
Invito a quien lea esto a que intente encontrarse consigo mismo. Su esencia, por así decirlo.
Yo ya llevo días haciéndolo.
Cuando acabamos de hablar el padre Florencio y yo, nada más caminar hacia mi casa, ya empecé a darle vueltas.
No sé si cuando hable de nuevo con él, seguiré pensando igual. Pero me he encontrado y me ha gustado lo que hevisto.
Tal y como llegué a éste mundo, ya desde que fui concebida, cuando Dios pensó en mí.
A lo que he llegado a ser, no creo que sea del todo bueno. Quizá ni un ápice.
Porque bueno solo es Dios.
Sin embargo Él mismo dijo que seríamos como dioses, como Él.
Quien ha conocido al Hijo lo conoce, al Padre.
La Iglesia, que es mi Madre, lleva años incansable para que se cumpla la promesa anunciada.
Ser Cristo en la tierra. Dar testimonio de la Verdad.
Así que, una vez el padre Florencio sepa lo que pienso, y me aclare lo que es en realidad, quien es mi yo primigenio, espero poder ir quitando todas las capas que llevo hasta poder mostrar mi ser verdadero.
La hermosa alma con la que me regaló Dios, después de recibir el Bautismo.
Es un buen comienzo en el camino de esta Pascua de 2017.
sábado, 15 de junio de 2013
El sufrimiento. Cómo vivir con él
Tengo tres hijas embarazadas. Es un don de Dios inmenso.
La más mayor de las tres, está embarazada de su cuarto hijo. Todos esperamos que esta vez sea niña, ya que los tres son varones.
La segunda está embarazada de su tercer hijo; tiene un niño y una niña. Ya le es lo mismo que su nuevo bebé sea chico o chica.
Y la más pequeña, está embarazada de su primer hijo, después de haber tenido un aborto natural.
Conforme nos daban la noticia, cada una en cuanto se enteraba que estaba embarazada, todos, la familia entera, nos sentíamos muy felices. Para mi con estos nuevos nietos, tendré trece en total.
La más pequeña fue la primera en quedarse. Luego la más mayor y, por último, la segunda.
Pero toda la alegría que sentimos al principio se cambió en tristeza.
La que está embarazada de su primer hijo empezó a tener algún problema, no porque se encontrara mal, sino porque su bebé venía mal.
Un primer susto fue cuando sangró, como le había pasado con el primer embarazo. Pero pasó y todo parecía estar bien.
Luego, descubren los médicos una hormona mal. El bebé nacería con malformaciones. Fue la primera noticia que nos metió a todos en el sufrimiento, especialmente a mi hija y su marido.
Pero, al poco les cambiaron el diagnóstico por otro peor. El bebé era incompatible con la vida.
El día que recibieron la noticia, me preguntaron si podían venir a casa. Les dije enseguida que sí.
Yo, mientras esperaba que llegaran estuve preguntándole a Dios "por qué". Les había quitado el primer hijo y ahora, les quería quitar el segundo?
Gracias a Dios, cuando llegaron, me llenó una gran calma y los recibí en Paz.
Estuvimos hablando toda la mañana. Yo le había pedido a Dios, a parte de quejarme, que cuando llegaran hablara Él a través de mi. Porque Sus palabras son de Vida Eterna.
Poco a poco entraron en la Paz. Dios no deja de lado a quienes se acercan a Él cuando sufren.
Y pensamos pedirle a Dios un milagro. Y quién mejor que el beato Juan Pablo II?
Desde entonces lo estamos haciendo. Toda la familia y además mucha más gente. Desde Santo Domingo, pasando por Roma, Viena, y varias partes de España.
Creo firmemente en la Comunión de los Santos. Y este bebé, que es una nena, a la que sus papas han dado el nombre de Amparo, está siendo la que une a muchos hermanos que queremos que viva con sus papas, aquí en la tierra.
El nombre de Amparo fue una inspiración de su papá. Cuando supieron que era niña, él le dijo a mi hija que se llamaba Amparo, porque sería el amparo de toda la familia desde el Cielo.
Qué padre puede decir eso, con naturalidad?. Un papá que cree en Dios y que ha depositado la vida de su hija en Sus manos.
En fin, es cierto que de vez en cuando tienen sus "bajones" Quién no?
Pero, la verdad es que Amparo les está ayudando mucho. Incluso les ha dado la fuerza de volver a la Iglesia, para encontrar la fuerza que no tienen.
Dios es Amor, y con ese Amor que no se encuentra más que en Él, les está confortando.
Nos está confortando a todos; porque yo, como madre, que ha pasado también por la pérdida de una hija, Paloma, se perfectamente por dónde están pasando. Y, como madre, que no los ama como debería, quisiera quitarles ese sufrimiento y quedármelo para mi.
Mi experiencia es que el sufrimiento es lo que más me ha ayudado para madurar. Cómo puedo desear que no maduren, que no experimenten todo el Amor que Dios les tiene?
De hecho, estaba llevando una dinámica "enfermiza"
Cada vez que nos hemos juntado varias familias, y coinciden las otras dos embarazadas, o una de ellas con los papas de Amparo, no les hacía caso ni les preguntaba por el embarazo. Pensaba que si lo hacía les haría daño, porque su embarazo es complicado y se prevé un mal final.
Menos mal que se lo confesé a mi hija, y me dijo que no estaba bien lo que hacía. Que también mis otras dos hijas necesitan mi apoyo, mi cariño, mi preocupación.
Ellos mismos, cada vez que se juntan con las otras hijas embarazadas, están muy atentos, preocupándose por su estado.
Reconozco que tengo la oportunidad de aprender de mis hijos, y lo considero un verdadero regalo de Dios.
Creo que algunas veces los padres pasamos por alto lo que nos dicen nuestros hijos , pensamos que no nos pueden enseñar nada que no sepamos. Qué error!
Jamás diré que soy amiga de mis hijos. Dios me ha dado la dignidad de ser su madre. Nada qué comparar en el trato entre madre e hijos.
Los hijos, ese don inmerecido, que tantas veces despreciamos...
Pido a Dios que mis hijos sepan perdonarme todo el mal que les he hecho.
Seguiré esperando en el milagro!
Dios, como siempre, hará lo mejor.
jueves, 28 de febrero de 2013
Un Un sabio en la humildad; un humilde lleno de sabiduría
El primer pensamiento cuando me he despertado ha sido ese. Hoy es el día en que nuestro Papa sabio y humilde, Benedicto XVI cesa en el puesto de Guía de toda la Iglesia Católica.
¡Me he sentido muy triste!
Es cierto, se que su decisión ha sido tomada en íntima unión con el Espíritu Santo. Que es una buena decisión, por tanto, porque Dios nunca se equivoca. Que su retiro voluntario no es para olvidarse de la Iglesia, sino para dedicarse por completo a ella por medio de la Oración.
Me he levantado y me he dado cuenta que estaba lloviendo mucho, que el aire movía con violencia las ramas de los árboles que veo desde mi balcón.
Hasta la climatología valenciana llora por su cese. Parece que la naturaleza se rebela, ... También mi tristeza grande, más de lo que esperaba.
La noticia de su renuncia me llegó por una hija mía que, en su casa, viendo la televisión, vio cómo él mismo decía al mundo la decisión tomada.
Lo primero fue pensar que era una inocentada. Algún actor caracterizado, como burlándose, ponía en boca del Papa una mentira. Pero me di cuenta enseguida que no era el día de los inocentes.
Se me vino, como suele decirse, el mundo a los pies. Me sentí abandonada, perdida, ...
¿Qué iba a pasar ahora? ¿Cómo solucionaría el problema la Iglesia? El Papa sabio y humilde nos dejaba solos.
Una reacción fruto de mi falta de Fe, pues Dios está por encima de todo hombre, incluso del Papa.
Así que rectifiqué mi pensamiento. Benedicto XVI, humilde como siempre, desde el poder que le otorga ser la cabeza de Cristo en la Iglesia, unido en la Oración a Él e iluminado por la sabiduría del Espíritu Santo (que le regala cada día desde hace muchos años, cuando sólo era un sacerdote), había visto la necesidad de dejar la Barca de san Pedro en manos de un nuevo Papa (elegido por la inspiración del Espíritu de Dios), fuerte física e intelectualmente, que siga la ruta que empezaron los papas anteriores (Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI) guiando la Iglesia hasta el Cielo.
Un fragmento del libro de los Proverbios creo que relata exactamente lo que es nuestro querido Benedicto XVI:
"Si invocas a la inteligencia y llamas a la prudencia, si la procuras como el dinero y la buscas como un tesoro comprenderás el Temor del Señor"
Un Papa con ese don que da el Espíritu Santo a quien quiere, y en este caso a nuestro querido Papa, y que lo ha sabido transmitir a todo el mundo, para que los pobres corderitos que formamos la Iglesia no nos apartemos jamás de nuestro Pastor, para no caer en las fauces del lobo.
A la vez, ha sabido también transmitirnos que nuestro Pastor es el Buen Pastor, que deja a las noventa y nueve ovejas para buscar al corderito que dejó el rebaño, buscando ser felíz, sin darse cuenta que la felicidad es no apartarse de Dios.
Lo cogió sobre sus hombros, llevándolo de vuelta al redil. Y así le enseñó que Su Perdón es infinito.
He leído un escrito de san Hilario, obispo, que me ha gustado mucho, y que, de nuevo describe a Benedicto XVI. "Para nosotros, el Temor de Dios radica en el amor, y en el amor halla su perfección. Y la prueba de nuestro amor a Dios está en la obediencia a Sus consejos, en la sumisión a Sus mandatos, en la confianza en Sus promesas"
Un Papa lleno de amor a Dios y a todos los hombres, sin diferencia de sexo, de raza, de creencias, de distintos niveles de rangos, ....
Se ha dejado dirigir por Dios Espíritu Santo para tomar una decisión. ¡Cuántos días, si no meses, habrá pasado en Oración, esperando el consejo de Dios!
Y Dios, que escucha a quien le habla con confianza, le ha dado la respuesta, no sólo por su bien, sino por el de la Iglesia, aunque a muchos nos cueste aceptarlo, por falta de Fe.
Y, algunos, supongo, hemos pensado, que cuando le llegue el momento de partir junto al Padre lo hará en silencio, sin mover tumulto, como siempre, lleno de humildad y amor a Dios. Y, algunos, supongo, hemos pensado que ese momento podría estar cercano. ....
Mi Papa, mi Pastor en la tierra, mi referente en la Fe, mi guía hacia la humildad (que mucho me falta), quien ha seguido el camino abierto en el concilio Vaticano II por bien de la Iglesia, para conducirla hacia la Vida Eterna, se va. Pero, a la vez, se queda, porque tiene en el fondo de su ser a Cristo, le ama con la locura de los santos, y jamás se desentenderá de nosotros, pobres pecadores, que nos sentimos tristes al dejarlo marchar.
Desde el fondo de mi corazón, te quiero, Benedicto XVI, y jamás te olvidaré, como no olvido a tus predecesores inmediatos, con los que has estado en perfecta comunión, siendo un guía sabio y humilde para la Iglesia y el mundo entero.
¡Qué Dios te bendiga!
lunes, 17 de diciembre de 2012
LA ESTRELLA Y LA CRUZ
martes, 9 de octubre de 2012
Los que se salen con la suya
Pero hoy voy a contar una historia. Esta vez no es algo personal, propio, pero sí de alguien muy allegado a mí. Sin nombres, ¿vale?
Se de alguien, ya mayor (unos ochenta años) que toda su vida ha hecho su voluntad prácticamente en todo. Ha tenido subyugados a los de su alrededor, y sólo con una mirada los ha atemorizado. No le ha hecho falta pegar un golpe en la mesa, sino que el golpe de su mirada enfurecida era suficiente para conseguir lo que quería.
Es cierto que se le ha querido mucho, a veces, demasiado, hasta el punto de tenerle como un "ídolo" a seguir.
Pues como el tiempo no pasa en valde, también está sufriendo el desgaste propio de la edad. Y no sólo eso, sino que además Dios le está probando seriamente en la salud.
Pero, ¡qué difícil dejar de ser lo que siempre se ha sido!
No reconoce su debilidad, aunque sólo en lo que no le interesa. Cuando la cosa se trata de algo en lo que ha de parecer fuerte, lo "aparenta".
Y su historia de ahora mismo, es que, después de que las personas que le quieren de verdad, han luchado para que no le renueven el permiso de conducir (no porque les parezca ya mayor, ¡ni mucho menos! Sólo porque lleva a cuestas un ictus, un desarreglo cardiáco, que le tiene pegado a un marcapasos de por vida, varios desvanecimientos, ...), por fin, se lo han renovado.
Una que yo me se, ya completamente tranquila por saber que ha hecho lo que debía, cuando le ha enseñado el nuevo carnet, le ha dicho que no se alegraba nada de nada.
Y que era una pena que se pensase que se lo daban porque le veían apto, pue se lo han dado porque es un contribuyente más, del que sacarán tajada cada cierto tiempo.
Y, no le hadicho que nadie de su familia se va a subir a su coche, mientras conduzca él.
Al fin de todo, como en todas las cosas, siempre prima el dinero. El dinero mueve el mundo, a todos los niveles; y anadie le importa que a alguna persona enferma le de un desvanecimiento, por ejemplo, y se pegue un tortazo con el coche, y no sólo repercuta en él, sino que se pueda llevar por delante la vida de personas ajenas e inocentes
De los que no me acuerdo
Parece que los problemas desaparecen o, al menos, quedan aparcados por algún tiempo. Es un dedicarse a nosotros mismos, sin casi pensar en nadie más. Y lo mejor es vivirlo con agradecimiento a nuestros hijos y a Dios, que les sugiere el mejor regalo.
La vuelta no se hace con tristeza porque ya se haya acabado "la buena vida", por lo menos para mi, pues lo bonito de ella es que, tanto los malos como los buenos momentos llegan y pasan, dejándonos una experiencia que nos servirá más adelante, o quizá no,..., pero ahí queda almacenada en nuestro cerebro por mucho tiempo.
Hemos optado por volver por la carretera nacional (a la ida fuimos por la autopista de pago, que no sé qué nombre tiene), y no había casi coches que llevaran nuestro camino.
La conversación era amena, comentarios sobre lo bien que lo habíamos pasado, los deseos de repetirlo, ... Pero ha habido un momento en que yo he sentido una gran tristeza.
En un trecho del camino había chicas en la cuneta, solas, esperando a que alguien requiriera sus "servicios". Estaban arregladas para llamar la atención, aunque no muy destapadas, ya que el tiempo era un poco desapacible.
Verlas a ellas y pensar la vida tan buena que Dios me está regalando ha sido todo uno. Y de ahí, me han venido a la cabeza otras muchas personas que viven en el mundo en este tiempo, como yo, y que jamás gozarán de tantos beneficios como me está regalando Dios.
¿Pensar que Dios es injusto? En algún tiempo lo hubiera pensado. Pero injustos sólo somos los hombres. Y el que hayan tantísimas personas que deban venderse, mendigar, robar, sufrir enfermedades por falta de medios, ..., y un sinfín de cosas más, no es culpa de Dios, en absoluto, sino nuestra.
Cuando somos "del montón" de los humanos, solemos tener ideales altruistas. Crremos que si estuviéramos nosotros en el poder, seríamos ecuánimes y a nadie le faltaría de nada. Nos vemos gobernando el mundo entero y ofreciendo nuestra vida por los demás y su bienestar.
Lo malo es que, cuando tenemos poder, nos olvidamos de los demás para acumular y enriquecernos con lo que sea.
Aquello de "yo, mi, me, conmigo" que aprendimos en Lengua algunos de nosotros (que ya somos de otro siglo y bien pasaditos), se cumple a la perfección. Lo aprendimos muy bien; aunque los más jóvenes también saben ejercerlo sin haber tenido que estudiarlo (la Lengua se ha convertido en "Castellano", y las famosas reglas de ortografía, al menos algunas, nos las quieren cambiar, para adecuarlas "a los tiempos que vivimos", ¡eso dicen!)
Creo firmemente que el poder cambia a los hombres. Y el ejemplo no hace falta que lo busque lejos de mi, porque hay veces que aprovechando mi posición de madre, ama de casa, catequista, ..., y últimamente, maestra, me necanta tener sometidos a mi a los que se ven en desventaja ante mi, generalmente por su edad, por los lazos que les unen a mi, etc.
Creo que debería rezar más por los que sufren mi "despotismo", y también por los que sufren mi "pasotismo" y despreocupación, como esas pobres chicas que, probablemente también por la crisis, tendrán que esforzarse más en la búsqueda de "clientes".
Pido a Dios que transforme mi corazón egoista por uno de carne que pueda donarse, de la manera que sea, en favor de los demás, que sufren hambre y sed, no sólo de alimentos y agua, sino de amor, especialmente. ¡Os agradecería que os uniérais a mi oración. Yo rezaré por esta intención por vosotros.
Cuando no se puede ver la realidad
Cuando su vida se vio sacudida de improviso por la primera cosa "seria" en cuanto a la salud, se quedó atónito y no entendía que habiendo estado tan bien, le hubiera pasado algo de ese estilo. Los demás lo vimos algo muy natural, pues ya nos parecía raro que siempre hubiera estado como una "lechuga", en comparación a los otros de su edad, que ya caminaban de mal en peor.
Sus peticiones a Dios vienen siendo "monotemáticas" desde que la salud se fue transformando en enfermedad trás enfermedad. Le pide, con insistencia, con una "fe" ciega, con la esperanza de ser escuchado y atendido, que se vea libre de esa mala salud, para poder vivir mejor.
Y de ahí, no hay manera de sacarlo. No sé si no quiere o no puede ver la realidad, quizá sea esto segundo. Pero aún sigue pensando que, si Dios quiere, podrá recuperarse y sentirse como antes, fuerte, dispuesto a hacer cualquier favor por los demás (llevarles en coche a los sitios, ayudarles en alguna "cosilla" de sus casas, salir y hacer una compra para toda la semana, ...)
A mi, cada vez que lo veo, se me destroza el corazón, pues si le ha salido "alguna tecla más", propia de su edad, te lo dice como si fuera el final. Él se pregunta y se responde, ya que el oyente ya no sabe qué decirle, pues no escucha. "¡A ver si Dios me quita "ésto" y me voy encontrando cada vez mejor!"
Espero que Dios me ayude, en caso que llegara a una edad como la suya, a no perder de vista que tanto la "carrocería" como el "motor" no tienen una duración "eterna" (y, gracias a
ECHAR LAS REDES A LA DERECHA DE LA BARCA
Todo lo puedo en Aquel que me conforta
domingo, 23 de septiembre de 2012
ESOS HIJOS QUE QUIEREN CAMINAR SOLOS
Dice mi amiga que no debería escribir con mayúsculas, porque es como si dijera las cosas a voz en grito. Las mismas palabras de mi marido. En fin, cuando ya son más personas las que coinciden en algo, he de pensar que estoy equivocada y que, con ese lenguaje escrito, doy a entender algo que no me pasa por la cabeza. Intentaré enmendarme; ahora, que pido perdón por adelantado, porque releyendo el primer fragmento de este escrito, he descubierto que he escrito las palabras después de punto, en minúscula. Es lo que tiene de cómodo escribir todo en mayúsculas, que siempre escribes la primera después de punto con mayúscula. ¡Ya digo, voy a intentar poner todos mis sentidos, para ahora no ir escribiendo con faltas de ortografía, a causa de mi "vicio de escribir todo en mayúsculas!
¡Gracias, de nuevo, a los que me dicen la verdad!
Y, ya comenzando con el tema que llevo días barruntando, empezaré que va de niños pequeños; de los que han comenzado a andar hace poco y ya no quieren ir en el carrito cuando van con sus papás por la calle. ¡Es muy curioso lo que he observado! ¡Ahora os cuento!
Aunque soy mamá de numerosa prole, he tenido que estar en la retaguardia, es decir, en la situación de tener los hijos mayores (mi pequeña tiene 16), para darme cuenta de una cosa curiosa, y de meditarla, buscándole un sentido. Yo soy así, suelo pensar que las cosas no son obra de la casualidad y que todo tiene su significado.
Me resulta muy gracioso cuando voy por la calle y veo a esos pequeñines que, aunque no se defienden todavía demasiado bien, a la hora de caminar (no pueden ser independientes, por el momento), quieren ir andando de la mano de su mamá (ella va empujando el carrito vacío), en lugar de dejarse llevar cómodamente en su "medio de transporte".
Y me resulta curioso, porque he observado que la mayoría quieren llevar la iniciativa. Estiran el brazo de su mamá para que vaya por donde a ellos les parece adecuado. Es como si supieran el lugar exacto donde les conviene ir, y se resisten a dejarse llevar por sus mamás.
Pero, ya digo, dándole vueltas a la cosa, he pensado que es la viva imagen de lo que serán el día de mañana, cuando ya sean verdaderamente independientes.
Los papás intentamos siempre "llevarles por el buen camino". Pensamos que hemos de conseguir, por todos los medios, que nuestros hijos no tropiecen en las piedras en que tropezamos nosotros. Les inculcamos, primero con dulzura, y más adelante con empeño y amenazas, las normas, las reglas, el modo de vivir una vida sana y tranquila, feliz, muy feliz.
En los primeros años se dejan llevar con agrado (reconozco que siempre está el hijo independiente que, desde bien pequeño ya anuncia lo difícil de la empresa), y sus papás son como dioses que nunca se equivocan, que lo saben todo, que jamás les llevarán por sitios peligrosos, ...
¡Ah, ..., pero cuando llega la adolescencia, ...!, los papás son como el enemigo público número uno, ...
Y, entonces, vuelven a resurgir en ellos esos deseos infantiles de ir por donde les place, pensando que será lo mejor.
Los papás descubrimos que nuestros hijos no son lo que esperábamos; que la educación que les dimos no sirvió para nada; que ya se nos escapan y no volverán a ser lo mismo, ....
Pues, ante todo, esa actuación es fruto de la libertad, que tan generosamente nos regala Dios a cada uno, cuando vewnimos a la vida. Y, si Dios la regala, quién soy yo para coaccionar, para poner morros a mi hijo, cuando empieza a vislumbrarse algo que no me gusta.
Mi marido y yo hemos intentado educar a nuestros hijos lo mejor posible, siempre esperando que Dios supliera nuestras faltas. Pero llega el tiempo en que romper el cordón umbilical, para que aprendan a ser lo que son. Que siempre estuvo en ellos, pero que han de dejar salir, para, repito, ser ellos mismos.
Además, aunque nosotros no podamos querer esa "nueva personalidad" suya, hay que reconocer que así Dios los quiere. Y, ¿quién los puede querer, tal como son, como Dios lo hace? Yo no, desde luego.
Así que, animo a quien lea esto; no hay que desistir en la educación de los hijos; pero creo que también hay que saber "acompañarlos" en el descubrimiento de su propio "yo". Porque si no acompañamos nos convertiremos en sus enemigos.
La corrección es lo más necesario para los hijos; pero, cuando son lo que no pensábamos que fueran, me da a mi que es entonces cuando el acompañamiento, la comprensión y la dulzura son indispensables, para que nos dejen estar a su lado.
Quien no puede caminar al lado de su hijo, sin forzarlo a nada, se convertirá en su enemigo; el hijo se sentirá coaccionado, incomprendido, despreciado, no amado, .... Y si se llega a ese punto, a veces, no hay marcha atrás.
Yo soy defensora de que los padres no olviden jamás cada etapa de su vida; porque los hijos no son diferentes, también pisarán los caminos del error, sufriran sin necesidad, se sentirán perdidos, ..., igual que se sintieron sus padres a su misma edad.
Creo que quien es incapaz de ponerse al nivel de sus hijos, tengan la edad que tengan, no puede amarlo, porque aún no se ha perdonado el mal que hizo, porque lo metió en el saco del olvido, como si siempre hubiera tenido una vida feliz que no existió.
Conozco a algunos padres, que exigen lo que ellos, ni siquiera en la edad madura, pueden hacer. Me gusta la palabra "empatizar". Pero, qué difícil de cumplir.
Animo a todos a rezar por los padres, para que sean como Dios, que puedan comportarse con sus hijos como Él; que, en definitiva, amen, aún sin entender el por qué su hijo se ha metido en la droga, en el sexo, en el afán de dinero, en el amor al cuerpo, ...., porque Dios es Amor y nos lo regala, de un modo especial, de cara a nuestros hijos. ¿Cómo hablar bien de Dios a nuestro hijo, si nosotros nos rebelamos ante la historia de vida que hace con nosotros?
¡Amor, y sólo Amor! Esa es la única solución.
Y, una vez dicho lo dicho, pido perdón a quien se haya sentido ofendido por mis palabras. La verdad, esta vez, aunque con minúsculas, me siento como si todo este escrito estuviera dicho a voz en grito. Es que el problema de los jóvenes me duele en el fondo del corazón. Necesitan sentirse amados, ya que los "pañitos calientes" sólo sirven para meterlos en un círculo de desventuras que sólo lleva al desprecio más profundo.
¡Atención a nuestro hijo, cuando camina de la mano y quiere ir en el camino contrario! El día de mañana caminará por donde no debe y no podremos retenerlo cogiéndolo de la mano.
¡Ánimo! Siempre queda tiempo, ...
jueves, 19 de julio de 2012
NECESIDAD DE LAS PRUEBAS
¡AH!, ¿Y CUANDO ACONTECE ALGO FUERA DE LO "NORMAL"?
CUANDO UN ACONTECIMIENTO DESAGRADABLE E INESPERADO SUCEDE A OTRO, Y ÉSTE A OTRO, ...
¿Y CUANDO PARECE QUE LO "MALO" NO TIENE VISOS DE PASAR Y QUEDARSE EN EL OLVIDO?
¿Y CUANDO YA, PERDIDA LA ESPERANZA DE TIEMPOS MEJORES, SE ECHA LA TOALLA Y SE DEJA VENCER POR EL PESO DE LA TRIBULACIÓN?
ES QUE HE DEJADO EN UN RINCÓN DEL CORAZÓN LA FUERZA DE LA PALABRA DE CRISTO.
"MI YUGO ES SUAVE Y MI CARGA LIGERA"
ADEMÁS, APARTÁNDOME DE LA VERDAD, MI MENTE SE EMPEÑA EN BORRAR LAS BUENAS Y PROVECHOSAS PALABRAS DE LA IMITACIÓN DE CRISTO, CUANDO RECOMIENDA LA HUMILDE ACEPTACIÓN DE LAS PRUEBAS, DE LAS TENTACIONES.
EL TIEMPO VA CORRIENDO. LAS ESPECTATIVAS DE UN VERANO LLENO DE ACTIVIDADES ESTUPENDAS, DE SALIDAS A UN SITIO Y A OTRO, LOS DESEOS DE HACER LO QUE SÓLO SE PUEDE HACER EN ESTE TIEMPO DE RELAX, ..., PARECE QUE QUEDA ATRÁS.
PERO, ¿QUÉ MEJOR TIEMPO PARA RECIBIR TENTACIONES?
EL CALOR, QUE DESBARATA LA CALMA INTERIOR DE MI CORAZÓN, COMPAÑERO INSEPARABLE, ES EL CALDO DE CULTIVO EN EL QUE EL DEMONIO SE SIENTE EN SU SALSA.
EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO PARECE QUE SE QUEDA EN NADA.
PERO NADIE MÁS QUE YO TIENE LA CULPA. MALOS DESEOS SALEN DE MI INTERIOR. DESEOS DE DESCANSO, SIN LUCHA POR EL REINO DE DIOS.
Y ESO ES LO PEOR QUE ME PUEDE SUCEDER.
MI CUERPO ES UN CAMPO DE BATALLA DONDE SE ENTREMEZCLAN MIS DESEOS DE LUCHAR POR LA LIBERTAD DE LOS HIJOS DE DIOS QUE CRISTO HA GANADO PARA MI Y LA DESTRUCTIVA VIOLENCIA DE LAS TENTACIONES DEL DEMONIO.
PIDO A DIOS QUE ME DE EL VERDADERO ESPÍRITU DEL GUERRERO CRISTIANO, QUE APOYADO EN LA DIVINA GRACIA DE DIOS, EN LA CRUZ DE CRISTO Y LA FUERZA DEL ESPÍRITU SANTO, SIGUE LUCHANDO POR SU VIDA.
viernes, 1 de junio de 2012
POR EXPERIENCIA PROPIA
PUES HEMOS HABLADO DE NUESTROS HIJOS, DE CÓMO HAN CRECIDO, QUE SI ESTÁN TAN GUAPOS, ... EN FIN, COSAS DE MADRES, CUANDO HABLAN DE COSAS INTRASCENDENTES.
PERO, NO SÉ A CUÉNTO DE QUÉ, ME HA CONTADO QUE SU PADRE SE SUICIDÓ Y QUE SU HERMANA LO INTENTÓ TAMBIÉN NO HACE MUCHO.
EN CUANTO AL PADRE, ME HA DICHO QUE LO HABLÓ CON UN SACERDOTE Y LE DIJO QUE SU PADRE HABÍA SIDO UN COBARDE. ¡AY, QUE NO POR ESTAR EN LA IGLESIA DECIMOS COSAS LLENAS DE VERDAD! ¡POBRES DE NOSOTROS SI ESCANDALIZAMOS A LOS MÁS PEQUEÑOS! Y, QUE CONSTE QUE NO HE JUZGADO A ESE SACERDOTE Y, MENOS, EN LA CONVERSACIÓN CON ELLA. ¡TODOS SOMOS HUMANOS Y TODOS SOMOS CAPACES DE HACER O DECIR COSAS BUENAS O MALAS! (LO HE DICHO, PORQUE ESO PIENSO DE MI, QUE ESTOY EN LA IGLESIA Y SE QUE EN TANTAS OCASIONES HE HECHO O DICHO COSAS DE LAS QUE ME HE ARREPENTIDO, Y, QUIÉN SABE, SI DEMASIADO TARDE Y CUANDO EL MAL YA ESTABA HECHO)
EN FIN, HE CAPEADO EL TEMA, PASANDO CON LIGEREZA A LA SITUACIÓN DE SU HERMANA, QUE SIGUE DENTRO DE LA DEPRESIÓN.
Y DIGO QUE, BASÁNDOSE EN MI EXPERIENCIA, POR BIEN DE SU HERMANA Y DE ELLA Y SU FAMILIA MISMA, AL DECIRME QUE LA LLAMABA POR TELÉFONO Y LE "ANIMABA" A ANIMARSE, DENTRO DE MI HA SALTADO LA ALARMA.
¡SEÑOR, NO HABÍA OTRA COSA QUE ME HICIERA TANTO DAÑO (CUANDO ESTABA EN PLENA DEPRESIÓN; AHORA SIGO ESTÁNDOLO, PERO BIEN) QUE ME DIJERAN: "VALE, LO QUE TIENES QUE HACER ES ANIMARTE"
ERA COMO SI ME CLAVARAN UNA ESPADA EN EL CORAZÓN, PUES EL QUE ESTÁ EN DEPRESIÓN Y OYE ESAS PALABRAS, INTERPRETA QUE LE ESTÁN DICIENDO (LO HE COMENTADO CON VARIAS PERSONAS EN MI MISMO CASO): ¡SI NO TE ANIMAS ES PORQUE NO QUIERES!
¡QUÉ DURAS PALABRAS! ¡QUÉ MÁS QUISIERA EL ENFERMO QUE SALIR DE ESA ANGUSTIA VITAL, QUE LE PUEDE LLEVAR HASTA EL SUICIDIO! ¿ES QUE LA GENTE NO PUEDE PONERSE EN LA PIEL DEL QUE ESTÁ ENFERMO DE DEPRESIÓN?
PUES, LA VERDAD ES QUE CREO QUE, EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS, NO. YO DOY GRACIAS A DIOS, PORQUE TANTO MI MARIDO COMO MIS HIJOS, HACIENDO CASO A MI QUERIDO MÉDICO, ME SUPIERON TRATAR, Y ACOMPAÑAR, Y JAMÁS SE LES OCURRIÓ DECIRME ESA FRASE.
LA VERDAD ES QUE SÉ QUE QUIEN LA DICE LO HACE CON LA MEJOR INTENCIÓN; PERO YO, POR EXPERIENCIA PROPIA, NO DEBO CALLARME Y HACER CASO OMISO DE SITUACIONES DE ESTE TIPO, QUE ME CUENTAN. CREO QUE HE DE SALIR EN DEFENSA NO SÓLO DEL ENFERMO, SINO DE LOS FAMILIARES CERCANOS, QUE HAN DE HACER LO POSIBLE POR COMPRENDER. Y, SI NO PUEDEN, SI SE LES ESCAPPA DE LAS MANOS, SI SE SIENTEN AGOBIADOS, AL MENOS, QUE NO DIGAN ESA FRASE. ¡POR FAVOR!
lunes, 7 de mayo de 2012
"SEÑOR, ¿QUÉ HA SUCEDIDO PARA QUE TE REVELES A NOSOTROS Y NO AL MUNDO?"
jueves, 3 de mayo de 2012
QUERIDO DIOS
lunes, 30 de abril de 2012
"YO SOY LA PUERTA", DICE EL SEÑOR
domingo, 29 de abril de 2012
LAS TRES CRUCES DE MI CUERPO
viernes, 27 de abril de 2012
COMED MI CARNE Y VIVIRÉIS PARA SIEMPRE
miércoles, 25 de abril de 2012
¡AY DE MI, SI NO EVANGELIZARE!
martes, 24 de abril de 2012
SEÑOR, DAME SIEMPRE DE ESTE PAN
LOS PRIMEROS AÑOS DE CAMINO, EN LA PARROQUIA DE SAN FERNANDO REY, DURANTE LA COMUNIÓN, CANTÁBAMOS UN CANTO, QUE DECÍA ALGO ASÍ:
“LOS HAMBRIENTOS VENGAN A HACER PASCUA CON NOSOTROS, …; HOY ESCLAVOS BAJO EL PODER DEL FARAÓN, MAÑANA LIBRES, EN EL REINO CON EL SEÑOR.
ESTE ES EL PAN DE LA FATIGA, EL PAN DE LA ESCLAVITUD, NO LE DIO TIEMPO A FERMENTAR, TAN RÁPIDO YAHVÉH NOS LIBERÓ, …”
EL EVANGELIO DE HOY ME LO HA RECORDADO.
Y, ES QUE ES VERDAD; EN TODOS LOS MOMENTOS DE LA VIDA EN QUE HE VIVIDO ESCLAVA, AL RECIBIR LA COMUNIÓN, EL PAN QUE ME DABA EL SACERDOTE ERA ESE PAN, MÁS QUE NADA PORQUE NI SIQUIERA CREÍA QUE TUVIERA PODER PARA SACIARME Y SACARME DE MI ESCLAVITUD.
NO ENTENDÍA ABSOLUTAMENTE NADA NI LE DABA NINGÚN VALOR.
VIVÍA EN PECADO CONSTANTE Y NO SENTÍA QUE ESTABA HACIENDO MAL. ME REGODEABA EN ÉL, E INCLUSO TENÍA EL “VALOR” DE HACER CHISTES SOBRE MI VIDA.
¡QUÉ AMARGURA! LLEVABA UNA CARETA QUE CONSEGUÍA ENGAÑAR A TODOS, MENOS A …
PERO, ¡QUÉ PACIENCIA CONMIGO! ¿POR QUÉ ESTABA DIOS INTERESADO EN MÍ? ¿POR QUÉ YO Y NO OTRA PERSONA DE CORAZÓN MÁS DÓCIL Y BONDADOSO?
Y SEGUÍA CAMINANDO, PASO TRAS PASO, PENSANDO QUE ME ESTABA CONVIRTIENDO, PERO MI CORAZÓN SEGUÍA SIENDO DOBLE.
Y HOY, ¿QUÉ PUEDO DECIR DE MÍ?
AQUELLOS PECADOS DE LA JUVENTUD, UNOS PASARON Y OTROS AÚN PERMANECEN. SÓLO DIOS SIGUE SIENDO EL MISMO PADRE, QUE SIGUE INTERESADO POR MI. Y LO SE, ESPECIALMENTE POR UNA COSA.
ME HA HECHO DESCUBRIR QUE ESE PAN DE FATIGA, QUE RECIBO EN LA EUCARISTÍA, HOY TIENE SENTIDO, HOY SE QUE TESORO ESCONDE.
JESÚS ES ESE PAN, QUE AL MASTICARLO ME RECUERDA LOS MOMENTOS DIFÍCILES DE MI CAMINAR, SIN EMBARGO DENTRO DE MI ES VIDA, LA VIDA.
HOY SE QUE NO HAY OTRO ALIMENTO QUE ME SIRVA PARA SEGUIR CAMINANDO.
CUANDO ENTRA EN MI, ÉL ME HABLA Y ME ESCUCHA, SI LE DIGO ALGO.
Y EL MILAGRO ES QUE NO SE DESHACE Y SE REPARTE EN MIS MIEMBROS, SINO QUE SOY YO LA QUE ME TRANSFORMO EN ÉL.
RECUERDO QUE HACE TIEMPO, UN SACERDOTE ME DIJO QUE CUANDO COMULGAMOS SOMO COMO SAGRARIOS QUE LLEVAN AL SEÑOR.
ME GUSTÓ MUCHO, Y DESDE LO MÁS PROFUNDO DE MI CORAZÓN DESEO QUE LLEGUE EL MOMENTO EN QUE PUEDA VIVIR SIENDO PORTADORA DE CRISTO DE TAL MODO QUE LAS OBRAS QUE DEBA HACER LAS REALICE ÉL Y YO ME DEJE POR COMPLETO EN SUS MANOS.
A VECES PIENSO QUE QUIEN LEA ESTAS COSAS PENSARÁ QUE SOY “MUY ESPIRITUAL”, Y SE EQUIVOCA.
¡CADA VEZ SOY MÁS DE CARNE Y HUESO! ME RESULTA IMPOSIBLE VENCER LA TENTACIÓN, Y RENIEGO DE MI CRUZ CONSTANTEMENTE.
PERO, SIGO ESPERANDO EL DÍA EN QUE YA NO VIVA YO SINO QUE SEA CRISTO QUIEN VIVE EN MÍ. Y, SINCERAMENTE, SI MI VIDA FUERA “TODA ESPÍRITU, ALGODONOSA, SUAVECITA, …” SERÍA IMPOSIBLE VIVIR LA VIDA VERDADERA, PUES ESTARÍA ALIENADA HASTA LO MÁS ÍNTIMO DE MI SER.
PIDO A DIOS SU MISERICORDIA, SIN LA CUAL JAMÁS PODRÍA VIVIR EL CIELO; SU PACIENCIA, PARA SABER ACEPTAR LAS CAÍDAS DIARIAS; SU AMOR, QUE ES EL VERDADERO, QUE ES CRISTO EN MI Y YO TODA SUYA.